La elección del material de carpintería en ventanas y puertas balconeras determina en gran medida el comportamiento térmico y acústico de una vivienda. En España conviven tres materiales principales —aluminio, PVC y madera— con comportamientos técnicos distintos que conviene conocer antes de seleccionar una solución para rehabilitación o nueva construcción.
Aluminio
El aluminio es el material más utilizado en la carpintería exterior española, tanto en obra nueva como en rehabilitación de fachadas. Su resistencia mecánica permite secciones delgadas con luz de paso amplia, lo que lo hace especialmente adecuado para fachadas con grandes superficies acristaladas.
Aluminio con rotura de puente térmico (RPT)
El aluminio es un excelente conductor del calor, lo que en versiones sin tratamiento especial genera puentes térmicos significativos en el marco. Para corregir esto, los perfiles modernos incorporan una barrera de poliamida entre la cara exterior e interior del perfil: es lo que se conoce como rotura de puente térmico (RPT). Esta barrera interrumpe el flujo de calor a través del marco y mejora notablemente el valor Uf (transmitancia del marco).
Los perfiles de aluminio RPT actuales alcanzan valores Uf entre 1,4 y 2,0 W/(m²·K) según el espesor de la barrera y el diseño del perfil. Las versiones de altas prestaciones, con barreras de poliamida de 34 mm o más, permiten valores cercanos a 1,0 W/(m²·K).
Aluminio sin RPT
Aún se encuentran en el parque de viviendas españolas carpinterías de aluminio sin RPT instaladas antes de los años 2000. Estas ventanas presentan valores Uf superiores a 5,0 W/(m²·K) y son la principal fuente de pérdidas térmicas en la envolvente de muchos edificios de construcción anterior a la primera normativa térmica española.
PVC
El cloruro de polivinilo (PVC) ofrece, por su propia naturaleza, un comportamiento térmico mejor que el aluminio sin RPT, ya que el plástico es mal conductor del calor. Los perfiles multicámara —generalmente de tres a seis cámaras internas— mejoran el aislamiento al crear espacios de aire estático dentro del marco.
Características técnicas
Los marcos de PVC alcanzan valores Uf entre 1,0 y 1,6 W/(m²·K) en perfiles de tres a cinco cámaras, con los modelos de mayor prestación próximos a 0,9 W/(m²·K). El material no requiere mantenimiento de pintura ni tratamientos anticorrosión, aunque puede presentar cierta dilatación térmica mayor que el aluminio en climas con oscilaciones de temperatura elevadas, lo que afecta a la estanqueidad a largo plazo si la instalación no contempla holguras adecuadas.
Refuerzos metálicos interiores
Para vanos de dimensiones medias y grandes, los perfiles de PVC incorporan refuerzos de acero galvanizado en su interior que garantizan la rigidez del conjunto. Estos refuerzos no comprometen el comportamiento térmico del perfil, ya que quedan aislados dentro de las cámaras del PVC.
Madera
La madera es el material de carpintería con mejor comportamiento higrotérmico natural. Su conductividad térmica es significativamente menor que la del aluminio y comparable a la del PVC, con valores Uf que varían según la especie y el grosor del perfil, habitualmente entre 1,0 y 1,8 W/(m²·K).
Mantenimiento y durabilidad
La principal desventaja de la madera frente a los materiales industriales es su necesidad de mantenimiento periódico. En climas húmedos y en zonas costeras con exposición a la salinidad, los tratamientos superficiales deben renovarse cada cinco a diez años según las condiciones de exposición. Las especies tropicales certificadas (como el iroko o el meranti) presentan una mayor resistencia a la intemperie que las coníferas habituales.
Madera-aluminio
Los sistemas mixtos madera-aluminio combinan la cara interior de madera (con su comportamiento higrotérmico favorable) con una carcasa exterior de aluminio que protege del agua y la radiación solar. Este sistema es habitual en rehabilitaciones de alta eficiencia y en construcción pasiva.
Comparativa de transmitancias
| Material | Uf típico (W/m²K) | Mantenimiento | Dilatación |
|---|---|---|---|
| Aluminio sin RPT | > 5,0 | Mínimo | Media |
| Aluminio con RPT | 1,4 – 2,0 | Mínimo | Media |
| PVC multicámara | 1,0 – 1,6 | Bajo | Alta |
| Madera | 1,0 – 1,8 | Periódico | Baja |
| Madera-aluminio | 0,8 – 1,4 | Exterior mínimo | Baja |
El acristalamiento y su peso en el conjunto
El marco representa solo entre el 20 y el 30% de la superficie total de una ventana estándar. El vidrio condiciona en mayor medida el valor Uw (transmitancia de la ventana completa). Los acristalamientos dobles con cámara de gas argón alcanzan valores Ug entre 1,0 y 1,4 W/(m²·K), mientras que los triples pueden situarse por debajo de 0,7 W/(m²·K).
El Código Técnico de la Edificación (CTE DB HE) establece los valores límite de transmitancia térmica para ventanas según la zona climática. En zonas D (Madrid, Valladolid) y E (Burgos, Ávila, Soria), el valor Uw máximo permitido en rehabilitación es de 1,8 W/(m²·K).
Criterios de selección según zona climática
España presenta una variedad climática notable que hace necesario adaptar la solución a la ubicación del edificio:
- Zonas A y B (Canarias, costa mediterránea sur): mayor importancia del control solar que del aislamiento térmico invernal. Se priorizan acristalamientos con bajo factor solar.
- Zonas C (Barcelona, Valencia interior, Madrid costa): equilibrio entre aislamiento y control solar.
- Zonas D y E (meseta central, Pirineos, Cantábrico): prioridad absoluta al aislamiento térmico. Marcos con RPT de mayor sección o PVC de cinco cámaras, con acristalamiento triple en las orientaciones más expuestas.